La importancia de la ITE


Los edificios (sus materiales y su construcción) tienen un ciclo vital, a partir del cual, si no se han renovado con anterioridad, pueden presentar defectos críticos. Los expertos han situado este periodo de tiempo en 50 años.

De ahí que desde 2012 sea obligatorio pasar una inspección técnica que certifique el estado de la construcción y señale las deficiencias que puedan existir. Es lo que se conoce como la ITE, que aunque de forma general deben pasar todos los edificios de más de 50 años, luego cada ayuntamiento complementa con una normativa específica.

Concretamente en Huesca depende del año de construcción o de la última rehabilitación integral del edificio, ya que la primera ITE es obligatoria para los edificios que cuentan con más de 50 años desde la fecha de ejecución de alguna de dichas actuaciones. Con posterioridad, los edificios se someterán a inspecciones dentro del año siguiente a aquél en el que se cumplan 10 años desde la última inspección.

Imagen via: altoaragondigital.com

La inspección debe hacerla un profesional cualificado, en ejercicio, y colegiado en el correspondiente Colegio Profesional la inspección del edificio. Revisará íntegramente el edificio: cimentaciones, estructura, fachadas, cubierta etc. verificando su estado de conservación para garantizar las condiciones de salubridad y las de seguridad.

Después de la inspección el técnico emite un informe en el que se señala el estado del edificio y se detallan las posibles deficiencias que pueda tener. A partir de dicho informe, los propietarios tienen un plazo para subsanarlas. Si no lo hacen, se enfrentan a multas por parte de las autoridades.

Esto, junto a el hecho de que se convirtiera en obligatoria en plena crisis de la construcción, hace que algunos propietarios sientan la ITE como un “impuesto encubierto”, una obligatoriedad arbitraria que causa molestias (por ejemplo, las catas si hay que realizarlas) y gastos extraordinarios, tanto el coste del informe como las actuaciones que hubiera que realizar.

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Nada más lejos de la realidad. Desde Arizón&Gracia queremos insistir en que la ITE es vital para todos, ya que ese informe se encarga de asegurar la estabilidad y consolidación del edificio, evitando riesgos para las personas y los bienes.

Como decíamos al principio, las edificaciones, sus materiales y sus sistemas constructivos tienen un ciclo de vida y un edificio con defectos en la estructura o en su exterior es muy peligroso para todos. Cornisas, ornamentos de balcones y galerías que pueden caer sobre viandantes y en casos extremos edificios que se vienen abajo por problemas en la estructura.

Esto son casos extremos, pero también hay defectos que si no se reparan, a la larga suponen mucho más dinero que el que cuesta subsanarlos como impermeabilizaciones y aislamientos de cubiertas defectuosos. Y otros son peligrosos para la salud, como las conducciones de agua hechas de fibrocemento y que por la vejez del material, sueltan fibras de amianto al agua que se consume en la vivienda u otros elementos hechos en este material que ya está defectuoso.

Por eso, en Arizón&Gracia insistimos en que el mantenimiento de los edificios es más rentable y más económico que la reparación. Y sobre todo, hay que tener en cuenta que la seguridad, la protección de las personas y los bienes es fundamental.

No alimentes al monstruo


Desde hace unos años se ha generalizado el uso de toallitas húmedas en nuestros hogares. Antes estaban reservadas al uso en bebés y en la mayoría de nuestras casas llegaron cuando llegó el primero pero ahora es muy común su uso en adultos.

Es normal, son prácticas, baratas y es muy confortable utilizarlas. Las toallitas nos permiten una higiene exhaustiva y agradable. Por eso, cada vez en más casas se utilizan de forma habitual.

Sin embargo, este uso intensivo está generando muchos problemas porque hemos adquirido la mala costumbre de deshacernos de ellas tirándolas al inodoro como si fueran papel higiénico tradicional. Las toallitas, a diferencia del papel, no son biodegradables, lo que hace que no se deshagan en el caudal de agua de la cisterna. Son arrastradas a través del colector y se van acumulando en los filtros y bombas de nuestras instalaciones formando atascos.

Bola de toallitas sacada de un colector en Inglaterra. Foto via The Sun

Actualmente se calcula que el 80% de los atascos son producidos por tirar estas toallitas al inodoro. En Arizón&Gracia somos muy conscientes de esto ya que muchas de las llamadas que recibimos para desatascar son problemas derivados de este mal uso. Y esto supone un problema que supera el ámbito doméstico ya que la asociación europea de empresas de saneamiento de aguas apunta a que los atascos producidos por las toallitas, suponen un gasto a las arcas públicas de 500 a mil millones de euros al año.

Masa de toallitas y otros deshechos que atascaban una arqueta en Huelva. Foto El País

Aparte de un problema económico supone también un grave problema medioambiental, ya que estas toallitas (kilos y kilos de ellas) llegan a nuestros ríos y mares afectando gravemente a la fauna y flora acuática.

Nunca se debe tirar una toallita por el vater, repetimos, nunca y ninguna. No, tampoco aquellas que en su envase indica que se pueden tirar. Siguen sin ser biodegradables, no se deshacen en el agua si no que por su fabricación, se “disgregan” es decir, se despedazan en el agua en movimiento. Pero unicamente lo hacen si la proporción de agua es suficiente y solo una toallita por descarga. Si hacemos la prueba en un recipiente que podamos agitar podremos ver como una sola sí que se despedaza pero si hacemos la prueba con 3 se apelmazan y no hay manera de deshacerlas.

Así, las inocentes toallitas que utilizamos se convierten en auténticas piedras textiles, masas informes que realmente parecen “monstruos” como podemos apreciar en estas imágenes de desatascos en España y también en ciudades europeas en las que estos atascos han causando graves problemas como podemos ver aquí, aquí o aquí.

¿Feo verdad? Pues no solo eso. Debes saber que además de atascar pueden romper tuberías y bombas de impulsión de los sistemas de depuración, disparando el consumo eléctrico y pudiendo originar desbordamientos de aguas fecales.

Por todo esto, desde Arizón&Gracia, de la misma manera que lo hacen desde las instituciones os pedimos encarecidamente que NUNCA tiréis toallitas al inodoro. Después de utilizarlas tiradlas a la papelera. Os evitaréis problemas indeseados, cuidaremos las infraestructuras comunes y protegeremos a nuestro dañado medioambiente.

Renovamos nuestras certificaciones


Como cada año, hemos recibido la visita de la compañía certificadora DNV que se encarga de verificar que seguimos cumpliendo los estándares de calidad y de proceso con los que hemos conseguido las ISO 9001 Y 14001.

 

Ya os hemos explicado que las normas ISO son un conjunto de estándares internacionales que garantizan la uniformidad en procesos de fabricación, comercio y comunicación en todo el mundo.

La certificación 9001:2015, especifica la manera en la que tienen que ser los estándares de calidad, tiempos de entrega y servicios. Y la certificación 14001:2015 reconoce los esfuerzos de las empresas que la poseemos en gestión ambiental.

Las auditorías se realizan para comprobar que realmente, las empresas que poseen estas certificaciones cumplen con los requisitos necesarios para tenerlas. Las empresas certificadoras son independientes y son muy exigentes a la hora de validar los procesos de las empresas que se someten a las mismas.

En esta auditoría se evaluaban los procesos de gestión de todas las áreas de la empresa y por supuesto, nuestra gestión ambiental, punto clave teniendo en cuenta que somos especialistas en retirada y gestión de amianto.

Para Arizón&Gracia es muy importante cumplir con estos compromisos en materia de seguridad, gestión y cuidado del medioambiente , porque forman parte de nuestros valores como empresa.

Además, el hecho de conseguir estas certificaciones nos supone una recompensa a nuestros esfuerzos por mejorar y nos distingue de otras empresas del sector. Es una ventaja competitiva para nosotros porque tener estandarizados los procesos nos permite ofrecer a nuestros clientes una calidad muy superior.

Estamos muy orgullosos de comunicaros que nuevamente hemos renovado nuestras certificaciones de calidad y que seguiremos trabajando como siempre para conservarlas y superarnos día a día en nuestros compromiso por la calidad y la excelencia.

¿Cómo elegir una empresa para la retirada del amianto?


La sociedad está concienciada sobre la peligrosidad del amianto, y por eso, más allá de las actuaciones de retirada obligatoria del estos elementos (en caso de reforma o que estos elementos estén dañados o deteriorados) cada vez más instituciones, comunidades de vecinos y particulares deciden retirar el amianto de sus propiedades.

Esta decisión, aunque reporte beneficios claros, también supone un coste económico y las lógicas molestias inevitables de una obra. Por eso es lógico que los contratantes barajen diferentes presupuestos antes de acometer la retirada.

Cada vez hay más empresas que se dedican a estos trabajos, lo que permite a los clientes elegir. Sin embargo, estamos hablando de un trabajo muy delicado que además está sometido a una normativa muy rígida, lo que hace que unicamente los especialistas puedan hacer estos trabajos con garantías.

Desde Arizón&Gracia somos conscientes de esta realidad y queremos ofreceros unas pautas que deberían tenerse en cuenta antes de elegir la empresa que llevará a cabo la retirada del amianto.

¿La empresa que se va a contratar está inscrita en el RERA? La inscripción en este registro es OBLIGATORIA, si no lo está, no puede retirar el amianto.

¿Tiene un plan de trabajo? Debe tenerlo y en él deben estar indicados: la naturaleza y el lugar en el que se realizan los trabajos, la duración de los mismos, el número de trabajadores que actuarán, los métodos de trabajo, las medidas de prevención para eliminar la generación y dispersión de fibras de amianto en el ambiente y todos los procedimientos de evaluación y control de riesgos. Este plan de trabajo TIENE que estar aprobado por la Autoridad Laboral ANTES del inicio de los trabajos.

Si no hay un plan de trabajo, puede ser sancionado por la autoridad laboral competente. Si las respuestas a este tipo de preguntas son vagas, no podemos estar seguros de que la retirada se haga con seguridad. Lo cual puede afectar a la salud de los trabajadores y también del resto de las personas. NO te la juegues.

Las empresas que somos verdaderos especialistas, tenemos la obligación de tener equipos de protección individual para nuestros trabajadores que además tienen que pasar controles médicos periódicos y tenemos que proporcionarles todos los elementos de protección. Tanto en el trabajo como a posteriori. También la obligación de tener herramientas específicas para la retirada del amianto.

¿Qué experiencia tiene la empresa en estos trabajos? Cuanta mayor sea la experiencia, más optimizados serán sus procesos y mejor será la relación entre el tiempo de la obra y la dificultad de la misma.

¿Están formados sus trabajadores? Esto es muy importante, cuanta mayor formación mayor seguridad para ellos. Y si como trabajador, si te ofrecen trabajar en la retirada de amianto, debes saber que es obligatoria la formación específica. No es una tontería, tu salud está en juego.

¿Es una empresa solvente? Como en cualquier obra, la solvencia de la empresa es una garantía importante de que nuestro encargo será cumplido en tiempo y con seguridad.

Esta exigente normativa, creada para velar por la salud y la seguridad de todos, hace que el proceso de retirada del amianto sea muy distinto al de otras actuaciones .No puede compararse ni en tiempo, exigencia ni precio. Si una oferta es demasiado buena para ser verdad, probablemente no sea verdad. Desconfiad.

Si necesitas más información sobre la retirada de amianto hecha por auténticos especialistas: ponte en contacto con Arizón&Gracia.